Hoy me apetece escribir, ya que para esto me hice el blog, no para tenerlo como un diario o para convertirlo en un lugar en el que mostrar mis dotes creativas, artísticas o filosóficas. No es que critique ese tipo de blogs, si no que el mío no fue creado con esa finalidad.
De hecho, este blog surgió porque quería un lugar donde poder plasmar cosas que se me pasan por la cabeza, que si me entraran ganas de escribir algo, tener donde hacerlo, sin importarme quien lo lea o no, pues no me interesa que el que lea esto lo haga con la intención de tener una escusa para burlarse de mí. de hecho, en un principio pensé en no dar esta dirección a nadie, en escribir para mí y para aquel que se tropezara con esto por casualidad... por esto no me decepciona ver que las visitas no suben mucho, ya que eso no es lo que busco.
Paradójicamente, cuando no tenía blog encontraba muchas cosas de las que hablar, y ahora que por fin lo tengo, no sé de qué escribir. Así es la vida... cuando quieres algo, no lo encuentras, pero basta que dejes de buscarlo para que aparezca, ¿o acaso nunca os ha ocurrido?
Pero esta paradoja forma parte de la 'gran paradoja' conocida como vida, ya que ésta es tan compleja que cada uno de sus aspectos es algo tan complicado que se hace un mundo.
Podría ir poco a poco fragmentando 'la vida' e intentar hablar de todos los aspectos que tiene para mí, pero sería una entrada tan pesada y larga que es mejor que, el día que me apetezca hablar de alguno de ellos, les dedique una entrada.
lunes, 28 de junio de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
Necesito escribir, no quiero abandonar esto ni mucho menos, pero hay tantas cosas de las que me gustaría hablar y no puedo... me encantaría tocar muchos temas, pero no encuentro la forma de expresarme, estoy bloqueada.
Miro a mi alrededor... y veo tantas cosas sobre las que opinar... la abundante ignorancia que nos rodea, la hipocresía, el egocentrismo... patadas en mi estómago, eso es lo que son.
Gente que habla sin saber, que está deseando que 'su mejor amigo del mundo mundial' se de la vuelta para ponerlo de vuelta y media, o aquellos individuos que se ven superiores a los demás, despreciando a todo y todos... no lo entiendo.
Llegará el día que lo entienda, digo yo. Mientras tanto, yo sigo a lo mío, con los míos, y disfrutando con ellos y conmigo. Ay, que más sabe el diablo por viejo que por diablo, y con el tiempo una se va dando cuenta de lo que hay, de cómo es cada cual, cosa que me capacita para seleccionar a aquellos a los que quiero que me rodeen, y hacerlos las personas más especiales del mundo. Todo esto, claro, y a diferencia de los demás, sin ser falsa, porque no le encuentro la parte buena a la hipocresía. (:
Miro a mi alrededor... y veo tantas cosas sobre las que opinar... la abundante ignorancia que nos rodea, la hipocresía, el egocentrismo... patadas en mi estómago, eso es lo que son.
Gente que habla sin saber, que está deseando que 'su mejor amigo del mundo mundial' se de la vuelta para ponerlo de vuelta y media, o aquellos individuos que se ven superiores a los demás, despreciando a todo y todos... no lo entiendo.
Llegará el día que lo entienda, digo yo. Mientras tanto, yo sigo a lo mío, con los míos, y disfrutando con ellos y conmigo. Ay, que más sabe el diablo por viejo que por diablo, y con el tiempo una se va dando cuenta de lo que hay, de cómo es cada cual, cosa que me capacita para seleccionar a aquellos a los que quiero que me rodeen, y hacerlos las personas más especiales del mundo. Todo esto, claro, y a diferencia de los demás, sin ser falsa, porque no le encuentro la parte buena a la hipocresía. (:
lunes, 21 de junio de 2010
Promised.
Cuando no sabes por dónde empezar, cuando no sabes qué decir.
Cuando lo miras y ves todo, cuando no está y tienes nada.
Cuando los días pasan y es más y más grande, tan grande que es difícil expresar lo que sientes.
Cuando con una palabra puede hacer salir un mar de lágrimas, lágrimas de alegría. Alegría porque te hace feliz.
Cuando la espera se hace enorme, y su presencia es tan efímera que parece que no lo ves en años luz, y que cuando lo consigues, solo dura unos segundos.
Mi concepción del tiempo ha cambiado, mi alrededor ha cambiado, yo he cambiado.
No soy la misma, tengo un pedacito de algo muy grande en mí,
tan grande, que ya han pasado ocho meses y parece que lo conociera ayer.
Sin embargo, hemos vivido tantas cosas que parecían olvidadas...
que ahora me pongo a recordar y nos reímos, porque pese a ser
recuerdos olvidados, de alguna manera permanecen en nosotros.
No sé qué me pasa, pero con respecto a este tema no soy capaz de escribir algo coherente, me quedo totalmente sin palabras. Pero eso es lo mejor, porque contigo no me hacen falta las palabras. ♥
Cuando lo miras y ves todo, cuando no está y tienes nada.
Cuando los días pasan y es más y más grande, tan grande que es difícil expresar lo que sientes.
Cuando con una palabra puede hacer salir un mar de lágrimas, lágrimas de alegría. Alegría porque te hace feliz.
Cuando la espera se hace enorme, y su presencia es tan efímera que parece que no lo ves en años luz, y que cuando lo consigues, solo dura unos segundos.
Mi concepción del tiempo ha cambiado, mi alrededor ha cambiado, yo he cambiado.
No soy la misma, tengo un pedacito de algo muy grande en mí,
tan grande, que ya han pasado ocho meses y parece que lo conociera ayer.
Sin embargo, hemos vivido tantas cosas que parecían olvidadas...
que ahora me pongo a recordar y nos reímos, porque pese a ser
recuerdos olvidados, de alguna manera permanecen en nosotros.
No sé qué me pasa, pero con respecto a este tema no soy capaz de escribir algo coherente, me quedo totalmente sin palabras. Pero eso es lo mejor, porque contigo no me hacen falta las palabras. ♥
jueves, 17 de junio de 2010
Pegando mi penúltima pegatina, orgullosa a no poder más de mi examen de latín, caí en la cuenta de que, sin quererlo, estamos creciendo, madurando y que las responsabilidades crecen y crecen cada día que pasan, que ya somos adultos.
A mí todavía me quedan unos pocos meses para ser mayor de edad, pero el síndrome de Peter Pan me persigue. Por un lado, quiero ser mayor, independiente, poder hacer lo que quiera y cuando quiera sin tener que decir un "Sí mamá, volveré pronto"; poder ganar mi dinero, hacer con él lo que quiera... Pero cuando pienso en ello, y en todas sus consecuencias... no hago más que recordarme a mí misma que como estoy ahora no voy a estar nunca más.
Y a ver quien es el guapo que prefiere que no le hagan la comida, que no le laven la ropa, o que no le limpien la casa. El que prefiere trabajar y ganarse su dinero, con lo fácil que es pedírselo a los padres. Cuanto más lo pienso, más me doy cuenta de que ser una niña también tiene sus ventajas. Ser la niña de mamá, de papá, estar con la familia y disfrutar de ella... el futuro que quiero probablemente me haga alejarme de ellos y de algunas personas que también me importan mucho...
Eso es lo que de verdad voy a echar de menos, ni la comida, ni la ropa, ni la limpieza, crecer e independizarse poco a poco significa tener menos de ellos y más de tí misma, aunque afortunadamente sepas que ellos siempre van a estar ahí.
A mí todavía me quedan unos pocos meses para ser mayor de edad, pero el síndrome de Peter Pan me persigue. Por un lado, quiero ser mayor, independiente, poder hacer lo que quiera y cuando quiera sin tener que decir un "Sí mamá, volveré pronto"; poder ganar mi dinero, hacer con él lo que quiera... Pero cuando pienso en ello, y en todas sus consecuencias... no hago más que recordarme a mí misma que como estoy ahora no voy a estar nunca más.
Y a ver quien es el guapo que prefiere que no le hagan la comida, que no le laven la ropa, o que no le limpien la casa. El que prefiere trabajar y ganarse su dinero, con lo fácil que es pedírselo a los padres. Cuanto más lo pienso, más me doy cuenta de que ser una niña también tiene sus ventajas. Ser la niña de mamá, de papá, estar con la familia y disfrutar de ella... el futuro que quiero probablemente me haga alejarme de ellos y de algunas personas que también me importan mucho...
Eso es lo que de verdad voy a echar de menos, ni la comida, ni la ropa, ni la limpieza, crecer e independizarse poco a poco significa tener menos de ellos y más de tí misma, aunque afortunadamente sepas que ellos siempre van a estar ahí.
lunes, 7 de junio de 2010
Incertidumbre, confusión
Echando una vista atrás, recorriendo todo lo vivido. Estamos cambiando, creciendo, madurando.
Todavía me cuesta creer que esté estudiando para hacer selectividad, que me gradué hace unos pocos días, que pronto estaré echando una matrícula para la universidad, que me sumergiré en una carrera y pronto cumpliré 18 años.
No consigo asimilar que hay cosas que quedarán atrás para siempre, que tengo que despedirme de muchas cosas. De lugares, de personas...
Si la vida es como un tren, ya se bajaron muchas personas de mi vagón; algunas se echan de menos, otras pasaron de puntillas por él. Lo que más me importa ahora son mis verdaderos compañeros de viaje, los que en algún momento cogieron un asiento a mi lado y allí pusieron su nombre, con intención de no borrarlo nunca y de acompañarme en este viaje de momentos que pueden no ser recordados, pero que perviven en nuestra memoria.
Así, si hago un ligero repaso a todas mis vivencias, me doy cuenta de que siempre se recuerda lo bueno, que siempre hago un balance positivo. Parece ser más sano no guardar rencor a nadie, no juzgar a nadie por algo malo que te haya hecho, es mejor quedarse con lo bueno, pues al fin y al cabo por cada lágrima que derramé probablemente reí un montón de veces.
Si el presente se caracteriza por mi negativismo, mi pasado es totalmente positivo. ¿Y el futuro? Quién sabe....
Todavía me cuesta creer que esté estudiando para hacer selectividad, que me gradué hace unos pocos días, que pronto estaré echando una matrícula para la universidad, que me sumergiré en una carrera y pronto cumpliré 18 años.
No consigo asimilar que hay cosas que quedarán atrás para siempre, que tengo que despedirme de muchas cosas. De lugares, de personas...
Si la vida es como un tren, ya se bajaron muchas personas de mi vagón; algunas se echan de menos, otras pasaron de puntillas por él. Lo que más me importa ahora son mis verdaderos compañeros de viaje, los que en algún momento cogieron un asiento a mi lado y allí pusieron su nombre, con intención de no borrarlo nunca y de acompañarme en este viaje de momentos que pueden no ser recordados, pero que perviven en nuestra memoria.
Así, si hago un ligero repaso a todas mis vivencias, me doy cuenta de que siempre se recuerda lo bueno, que siempre hago un balance positivo. Parece ser más sano no guardar rencor a nadie, no juzgar a nadie por algo malo que te haya hecho, es mejor quedarse con lo bueno, pues al fin y al cabo por cada lágrima que derramé probablemente reí un montón de veces.
Si el presente se caracteriza por mi negativismo, mi pasado es totalmente positivo. ¿Y el futuro? Quién sabe....
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