Decisiones. Decidir hacer click o no puede cambiar una vida completamente. Porque hace un año yo decidí clickear. Porque hace un año, con el simple movimiento de un dedo, todo cambió.
Yo, reconozco que un poco perdida, hace un año decidí que sí agregaría a esa persona en esa red social. Poco a poco fui conociéndolo, pero desde la primera frase que salió de sus dedos y llegó a mis ojos supe que sería alguien especial, había conexión, y era inevitable. Tenía que pasar. Él tenía que pasarme, a mí.
Aún reflexiono sobre aquella porción de tiempo, pues si no reflexionara sobre eso no escribiría nada. Y reflexiono, porque no me lo creo. Éramos dos completos desconocidos, pero en un día, ¡parecía que nos conociéramos de toda la vida!
Todavía una parte de mi mente no quiere asumir esto. Yo nunca había recibido tanto amor, tanta alegría, tanta felicidad... ni tampoco había dado tanto. Por eso esa parte de mi mente está alerta. Me dice que todo esto es un sueño, que algún día me despertaré y todo se habrá esfumado.
Si esto es un sueño, que nadie me despierte, no quiero despertarme, porque entonces no podré volver a dormirme nunca más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario