jueves, 27 de octubre de 2011
Ha pasado mucho tiempo desde la última actualización, y probablemente tras ésta, pase algo similar. Al igual que ha pasado mucho tiempo, han pasado muchas cosas, de las que obviamente no he querido hablar porque, aunque no sé si tengo enemigos, podría buscarme alguno.
Y hoy escribo porque me apetece, porque necesito manifestar que estoy hecha un lío, que estoy confusa. No busco que nadie me comprenda, pues ni yo misma puedo hacerlo, pero sí intento desahogar un poco la frustración que produce.
Es un continuo "sé lo que quiero, pero no sé si debo, o si puedo". Un "debo, pero no puedo" y un "puedo, quiero, pero no debo". Un caos.
Si sigo mis sentimientos, lo que quiero, es probable que se estropeen cosas que me gustan. Cuando todo lo que hay a tu alrededor te indica que si abres la boca, es probable que lo poco que tienes, lo pierdas, provoca un estado de "conformismo obligado" que algún día explotará por alguna parte. De ahí viene la frustración.
Entonces llega la eterna cuestión: ¿Arriesgarse a perder con toda probabilidad, o permanecer así disimulando toda esta frustración?
Una noche intenté seguir la primera opción, y no fue un plato de buen gusto. Pero tampoco lo es la segunda opción.
Sólo sé que necesito escoger una de las dos opciones, decantarme a uno de los dos lados, y no quedarme aquí en medio. Pero es que el tiempo en este caso no me sirve de guía ni de consejero.
Esto es Ambigüedad explícita en estado puro, intentar explicar las cosas de la forma más clara, pero sin que salga nada comprensible.
lunes, 21 de marzo de 2011
¿Vas a terminar siendo fuerte?
Cuando ves algo así, ese afán de superación, te contagia de fuerzas para seguir adelante, y para pensar que, como dice una amiga mía, "si la vida te da 1000 razones para llorar, demuéstrale que tienes 1001 para sonreír".
A sonreír se ha dicho.
domingo, 6 de marzo de 2011
etapas
Ahora toca empezar una nueva, dejando a otra que definitivamente ha marcado mi vida, pero que estaba destinada a ser así, a acabar así y nada más ha podido hacerse.
Pese a intentar aferrarme a esa etapa, era algo inútil, y finalmente ha llegado su fin.
Toca rehacerse, disfrutar de las nuevas circunstancias, y de los que me rodean. Por que ellos están haciendo entre todos que esta nueva etapa tenga sentido, que tenga una sonrisa y que poco a poco siga su curso. Porque sin ellos no hubiera podido salir del fin de una etapa y comenzar con la siguiente, porque les debo todo y más. Gracias a todos los que estáis ahí y vais a seguir :)
Un saludo a todos los que decidan pasarse por aquí, de verdad. :D
sábado, 11 de diciembre de 2010
a smile can change everything
Si a todo el mundo le diera por sonreír de verdad al menos una vez al día, probablemente no habría tanta amargura en el mundo, pues la cambiaríamos poco a poco por la felicidad :)
¡Sed felices! :D
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Suena muy fuerte, pero es así, si la vida no acabara no tendría senntido, siempre sería todo igual, no tendríamos prisa por hacer todo lo que queremos hacer, porque tendríamos todo el tiempo del mundo.
Y al igual que en la vida, esto ocurre con todos sus aspectos, o todos los sentimientos que se apoderan de ella, pues ¿acaso las cosas buenas son buenas por que sí, o por que también tenemos algo a lo que llamar 'malo'?
Reflexiono sobre todo esto, por que me doy cuenta de que he de aceptar lo que ahora me toca, una mala racha sí, que llega tras una gran buena racha... ¡Fui tan estúpida pensando que siempre sería buena!
Lo único en lo que pienso, es en que tengo muchas ganas de coger de nuevo la racha buena y cargarme de felicidad, el optimismo se va apoderando de mí, ¿Será el primer paso para esta nueva etapa que tanto deseo?
Ojalá fuera así, pues cambiaré el famoso refrán: 'lo malo, si breve, ¡la mitad de malo!'
miércoles, 20 de octubre de 2010
tenía que pasar
Decisiones. Decidir hacer click o no puede cambiar una vida completamente. Porque hace un año yo decidí clickear. Porque hace un año, con el simple movimiento de un dedo, todo cambió.
Yo, reconozco que un poco perdida, hace un año decidí que sí agregaría a esa persona en esa red social. Poco a poco fui conociéndolo, pero desde la primera frase que salió de sus dedos y llegó a mis ojos supe que sería alguien especial, había conexión, y era inevitable. Tenía que pasar. Él tenía que pasarme, a mí.
Aún reflexiono sobre aquella porción de tiempo, pues si no reflexionara sobre eso no escribiría nada. Y reflexiono, porque no me lo creo. Éramos dos completos desconocidos, pero en un día, ¡parecía que nos conociéramos de toda la vida!
Todavía una parte de mi mente no quiere asumir esto. Yo nunca había recibido tanto amor, tanta alegría, tanta felicidad... ni tampoco había dado tanto. Por eso esa parte de mi mente está alerta. Me dice que todo esto es un sueño, que algún día me despertaré y todo se habrá esfumado.
Si esto es un sueño, que nadie me despierte, no quiero despertarme, porque entonces no podré volver a dormirme nunca más.
domingo, 10 de octubre de 2010
Diferentes conceptos.
Suena un poco extraño, pero creo que mi problema es que yo concibo las cosas diferentes a los demás, y por eso me siento a veces tan incomprendida, porque lo que yo pienso que se identifica con algo (esto es, como debe ser un comportamiento, una actitud...) realmente mis prójimos no lo sienten así, y se produce la desestibilización.
Yo pienso que algunas cosas, imprescindibles para las personas, tales como las relaciones interpersonales y afectuosas deben ser eso, entre personas, que haya afecto, un contacto, una comunicación... sin embargo, es algo que la gente que me rodea parece no pensar, desembocando en un sentimiento parecido a la soledad, siempre momentánea claro, porque hay alguien que nunca falla.
Así pues me resigno a vivir para mí misma, y para aquellos que me demuestren que tienen la misma concepción que yo de algunas cosas, pues si para ellos son diferentes, está claro que no saldrá nada bueno.