No creía yo en la existencia de sentimientos de semejante magnitud, ni de tal grado de compatibilidad entre dos personas. Pero todos los días se aprende algo, y yo hoy estoy aprendiendo una lección importante. Una lección que lleva fraguándose ya un tiempo, y que probablemente se complete con el paso de algunos días más.
Lo peor de todo es pensar que tú sabes que no vas a encontrar a nadie que esté ahí incondicionalmente para ti. Que vea en tus rarezas y defectos algunas de las cosas más adorables del mundo. Que le encante desafiar tu cabezonería y aguante con paciencia tus desplantes.
Lo sabes, y te jode, porque sabes que vas a perder con el tiempo a una persona que es importante para ti, pero no lo es tanto como debería.
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