Como la rotura de un cristal cuando cae desde varios metros de altura.
Como una pirámide de cartas que son arrasadas por un huracán.
Como la planta que se marchita sin la luz del sol.
Abatida, desilusionada. Pero luchadora. La vida sigue.
Ya lo dice una cita que me gusta mucho, aunque no sé de dónde la he sacado: "No importa en cuantos pedazos tu corazón se rompió, pues el mundo no se va a parar a esperar que lo arregles".
martes, 20 de diciembre de 2011
domingo, 11 de diciembre de 2011
Hoy es de esos días en los que no te entiendes ni tú mismo.
Quieres decir algo, y te quedas con las manos puestas en el teclado, sin saber qué poner, porque hay tantas cosas que podrían decirse, pero que tienes que callarte, o que simplemente no sabes cómo decir, que acaba desatando un sentimiento muy cercano a la frustración.
Sabes que necesitas hablar con alguien, de hecho, tienes muchas redes sociales abiertas, y sin embargo, te sientes solo. Hay cientos de personas al otro lado con las que podrías establecer contacto, pero no lo haces.
Es increíble como las redes sociales, que se supone que hacen que las relaciones sean más fáciles, pueden convertirlas también en algo frío. Cada día me gustan menos.
No las necesito cuando estoy en buena compañía, pero qué difícil es encontrar eso últimamente.
Y lo peor de todo es cuando, después de haber pasado un par de semanas muy bien acompañada, pese a todas las obligaciones que también han tenido que llevarse a cabo, te das cuenta que difícilmente se vuelva a repetir algo así, tener esa compañía todo el tiempo del mundo, y no empezar a echarla de menos ya cuando te estás despidiendo.
Pero todo esto siempre radica en el mismo problema: ese problema.
Es un problema que va a seguir presente mucho tiempo, porque quizás así sea como provoca menos sufrimiento, ya que dudo que tenga solución alguna, y quitármelo de en medio va a ser mucho más doloroso y difícil.
Todavía hay muchas cosas que quieren salir, pero que soy incapaz de plasmar aquí.
Ahora más que nunca este blog hace gala de su nombre.
domingo, 4 de diciembre de 2011
cosas de dos
Nunca lo había tenido tan claro. Sé que podríamos hacer grandes cosas juntos, que de la mano seríamos las personas más felices del mundo. Nos complementamos. Encajamos casi a la perfección.
No creo que sea una casualidad que después de todo lo que ha pasado, el cómo nos conocimos, y el modo en que seguimos en contacto, el destino sea tan caprichoso de no terminarnos de unir.
Pero dicen que estas cosas suelen ser cosas de dos, y si uno de ellos no quiere, dos no se pelean. Ni se aman.
martes, 15 de noviembre de 2011
He encontrado la persona perfecta para mí.
El problema es que yo no soy la persona perfecta para él.
Me siento totalmente identificada con esta escena de la película Love Actually:
"To me, you're perfect,
and my wasted heart will love you..."
Creo que me voy a tener que hacer con alguno de esos carteles.
viernes, 11 de noviembre de 2011
Nunca había estado tan perdida en mi vida.
Me estoy preparando un examen para irme de Erasmus, cuando irme por ahí es lo último que me apetece hacer en este momento. La carrera me supera, los trabajos, exposiciones, el temario...
Tengo que hacer muchas cosas y me falta el tiempo, me agobio y rindo menos... por lo que me agobio más y se convierte en un puto círculo vicioso.
Hay que añadir a todo esto, que hay alguien que no sale de mi cabeza, no puedo evitar tenerlo siempre presente, y que sólo suma más confusión a mi situación actual.
Necesito un cambio, y lo necesito ya.
Me estoy preparando un examen para irme de Erasmus, cuando irme por ahí es lo último que me apetece hacer en este momento. La carrera me supera, los trabajos, exposiciones, el temario...
Tengo que hacer muchas cosas y me falta el tiempo, me agobio y rindo menos... por lo que me agobio más y se convierte en un puto círculo vicioso.
Hay que añadir a todo esto, que hay alguien que no sale de mi cabeza, no puedo evitar tenerlo siempre presente, y que sólo suma más confusión a mi situación actual.
Necesito un cambio, y lo necesito ya.
martes, 8 de noviembre de 2011
martes, 1 de noviembre de 2011
Me hiciste creer que creías saber qué pasaba, pero con el paso del tiempo me doy cuenta de que probablemente crees saber algo que sea cierto, pero que no es exactamente lo que deberías creer y saber para que de una vez por todas entiendas qué pasa, por qué te contesto de una forma u otra, y te des cuenta de que no digo cosas por que sí, que son indirectas sutiles y dudosas de querer llegar a ti, pues no saben qué consecuencias pueden traer consigo.
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