No hace falta más de una hora para que su olor se adhiera a mi ropa. Cierro los ojos, inspiro, y un pequeño escalofrío recorre mi cuerpo. Es como si estuviera aquí, a mi lado.
No es la primera vez, ni la última que pasa esto. Aunque mi mente ya juega con más ocasiones furtivas en las que poder encontrarnos. Pero es solo un poco de juego. Sé perfectamente que las mejores cosas surgen, no se planean.
A partir de ahora, la espontaneidad y la inconsciencia rigen mi vida. Se acabó eso de pensar.
lunes, 19 de marzo de 2012
lunes, 20 de febrero de 2012
El amor tiene límites. Pero no son siempre los mismos: cada uno pone los límites donde cree conveniente. Ya sea por pereza, miedo o inseguridad, acabamos limitando algo que si se dejara fluir libremente, sorprendería a más de uno.
La vida es muy corta para establecer límites y para dejar de lado cosas por miedo a arrepentirnos. De los errores se aprende y de los palos también.
Atrévete a comerte el mundo, deja que dé vueltas y mareate. Serás más feliz. Y si luego sufres, lo comido por lo servido. Sufrir es algo inevitable, por mucho que intentemos huir, el sufrimiento te alcanza tarde o temprano y por una razón u otra.
Reflexiones tontas que surgen tras una conversación casual en el césped con los compañeros de clase. Parece que no, pero hasta un rato de relax puede desencadenar tal hilo de pensamientos.
miércoles, 15 de febrero de 2012
paralelismos.
En un mundo paralelo todo va bien. No tengo ninguna duda, no hay problemas de ningún tipo y no existe la soledad. No existe el dinero, se puede viajar libremente, conocer otras culturas y la tolerancia es algo real. Las crisis económicas solo son parte de la trama de los libros más vendidos. Hay paz en el mundo. El hambre no existe. La gente se quiere, se apoya. El miedo se esfuma.
A mí me da miedo afrontar la realidad. A menudo me refugio en ese mundo paralelo de sueños e ideas que desgraciadamente solo existe en mi cabeza.
No quiero vivir el futuro. Me da miedo el futuro. Mi vida pierde el poco rumbo que tenía.
Siento que la gente que me rodea solo forma parte del atrezzo de una vida que continúa sin ningún tipo de rumbo. Poca gente se ofrecería a cogerme de la mano, a guiarme y a ayudarme en esta aventura que cada vez presenta más riesgo. Y es que todo el mundo tiene miedo a la soledad, ¿no? Esa soledad es la más temida. Se puede sobrevivir de cualquier manera sin una pareja, pero no sin amigos.
Puedes tener la certeza más absoluta de haber encontrado a alguien que encaja dentro de tu concepto de perfección y tener la seguridad de que no va a abandonar un lugar de tu corazón, por mucho que intentes empujarlo con otras personas y echarlo de él. Pero sin embargo, es un dolor llevadero por que se supone que tienes más cosas en la vida. ¿Qué cosas?
Ni siquiera puedo refugiarme en los estudios porque no estoy capacitada para llevarlos adelante adecuadamente. La desilusión y la decepción invaden mi estado de ánimo. No voy a poder irme de Erasmus. Maldita economía. Maldita «dinerodependencia». Es una pescadilla que se muerde la cola. Si no hay dinero, no me puedo formar correctamente. Y si no me formo correctamente, nunca llegaré a conseguir dinero. Y así vamos.
¿Qué se puede hacer cuando todo va mal? ¿Qué haces cuando estás cansado de buscar soluciones a problemas que no puedes resolver?
No lo sé, yo me vuelvo a mi mundo de fantasía.
martes, 14 de febrero de 2012
de paradojas.
Qué paradójico y contradictorio es que la persona que te quita el sueño te desee buenas noches, y añada que ojalá descanses mucho, como si de una princesa se tratara.
Cada día que pasa comprendo menos cosas sobre las circunstancias que me rodean. Que salga ya la cámara oculta, por favor.
Cada día que pasa comprendo menos cosas sobre las circunstancias que me rodean. Que salga ya la cámara oculta, por favor.
domingo, 12 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
impulsos.
Sé que me va a costar volver a sentir. Sé que me va a costar olvidarme de ti. Yo no sabía que algo así pudiera ocurrirme. Es más, al principio pensé que no era más que un capricho tonto. Ilusa de mí, que el capricho se alarga cada día prolongando esta tortura que nunca creí merecer.
No creía yo en la existencia de sentimientos de semejante magnitud, ni de tal grado de compatibilidad entre dos personas. Pero todos los días se aprende algo, y yo hoy estoy aprendiendo una lección importante. Una lección que lleva fraguándose ya un tiempo, y que probablemente se complete con el paso de algunos días más.
Lo peor de todo es pensar que tú sabes que no vas a encontrar a nadie que esté ahí incondicionalmente para ti. Que vea en tus rarezas y defectos algunas de las cosas más adorables del mundo. Que le encante desafiar tu cabezonería y aguante con paciencia tus desplantes.
Lo sabes, y te jode, porque sabes que vas a perder con el tiempo a una persona que es importante para ti, pero no lo es tanto como debería.
lunes, 6 de febrero de 2012
«Las estrellas nos miran como pequeños ojos curiosos llenos de morbo, mientras el agua del mar nos arropa y nos protege. La noche, nuestro testigo más fiel. Acortas las distancias que hay entre nosotros, con esa sonrisa pícara que te caracteriza. Sé lo que está pasando por tu cabeza. Continúas acercándote, y dulcemente tus labios besan los míos. En ese momento, creo reconocer esa sensación que suelen llamar "paz interior". Pero con una diferencia: mi paz interior es un ente externo, y me está rodeando con sus brazos».
En ese momento abro los ojos, esperando encontrar los suyos justo delante de mí. Pero no están. Todo se ha desvanecido al despertar, una mañana más, del mismo sueño. La frustración me invade cuando me doy cuenta de que ese sueño no es más que una pincelada dentro del cuadro que podríamos pintar juntos. Pero todo se queda en un sueño, un sueño que dista mucho de la realidad. A falta de recuerdos o de vivencias, buenos son los sueños. Y puede que ese sueño comparta escenario y protagonistas con algún momento de mi vida; pero en cuanto al resto, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
En ese momento abro los ojos, esperando encontrar los suyos justo delante de mí. Pero no están. Todo se ha desvanecido al despertar, una mañana más, del mismo sueño. La frustración me invade cuando me doy cuenta de que ese sueño no es más que una pincelada dentro del cuadro que podríamos pintar juntos. Pero todo se queda en un sueño, un sueño que dista mucho de la realidad. A falta de recuerdos o de vivencias, buenos son los sueños. Y puede que ese sueño comparta escenario y protagonistas con algún momento de mi vida; pero en cuanto al resto, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
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